Puntarenas volvió a sacudirse y ahora mira de frente la zona buena del campeonato. El conjunto chuchequero firmó una jornada redonda y quedó a tan solo un punto de meterse en puestos de clasificación del Clausura 2026, apretando una tabla que arde fecha tras fecha. Con orden, intensidad y ese empuje que baja desde el “Lito” Pérez, el Puerto se niega a bajarse de la pelea y manda un mensaje claro: está para competirle a cualquiera.
El equipo naranja aprovechó los tropiezos de sus rivales directos y se acomodó a tiro de la fiesta grande, con la ilusión intacta y el camerino enchufado. En una temporada de altibajos, el cuadro porteño ha encontrado regularidad en el momento justo y ahora depende de sí mismo para dar el zarpazo definitivo. En el Puerto hay fe, hay fútbol y, sobre todo, hay hambre de clasificación.
Hace 1 días y 5 horas - Monserrat Álvarez