Y si de protagonistas se trata, Luis Javier Paradela se robó los reflectores.
El cubano no solo volvió al gol en el partido más bravo del fútbol tico, sino que lo hizo con carácter. Se quitó literalmente la sangre del ojo tras un golpe, se acomodó… ¡y la mandó a guardar! Gol con sello de clásico, de esos que no se olvidan y que se gritan con el alma.
¿Será Paradela el verdugo rojinegro? ¿Será que ya es el nuevo “papá” de la Liga?
No es la primera vez que aparece en el momento grande ante Alajuelense. Paradela parece tenerle la medida tomada al eterno rival. Cuando el partido quema, cuando el ambiente pesa, cuando la presión aprieta… aparece el 23 morado.
Para el propio Luis Javier, volver a marcar en un clásico “ha sido muy bueno”, especialmente por lo que significa para la afición y para el grupo. Y es que en Saprissa saben que ganarle a la Liga no es un triunfo más: es orgullo, es historia, es identidad.
El Monstruo rugió en Tibás, la Liga luchó pero no le alcanzó, y Paradela volvió a escribir su nombre en una noche grande.
En el clásico, los héroes se repiten… y Paradela empieza a convertirse en una pesadilla rojinegra.
¡Qué golazo, mae!
Hace 8 días y 1 horas - Monserrat Álvarez